Es importante tener un claro sentido de nuestro verdadero valor en la vida. ¿Por qué? Porque nos ayuda a relacionarnos positivamente con los demás. Cuando conocemos nuestro propio valor, tratamos bien a los demás y desarrollamos relaciones sanas con ellos. También, al conocer nuestro valor nos da confianza, cuando nos enfrentamos a nuevas situaciones y desafíos. Pero no siempre es fácil descubrir o reconocer nuestro valor real.

Qué piensas que da a una persona su valor? Si vamos a creer en las publicidades de la televisión o de los medios, entonces nuestro valor estaría determinado por lo último en la moda de vestir o en el uso de la nueva tecnología. Los anuncios o publicidad, tratan de convencernos que si compramos cosas materiales nunca tendremos que preocuparnos de ser populares o tener muchas amistades: Todos nuestros problemas estarán resueltos.

“¿Nuestro valor como persona es determinado por nuestra riqueza?”, ¿es una persona rica más valiosa que una pobre? Ciertamente la gente, algunas veces, actúa de esa forma. Tratan a una persona rica con más respeto y atención, probablemente esperando que la persona rica, comparta con ellos su riqueza.

¿Alguna vez has notado cómo la gente trata a alguien que es rico en su comunidad? Sin embargo, así como lo demuestra la historia de Howard Hughes, que el respeto que la gente da a una persona rica no es siempre sincero. Al final, Howard Hughes sintió que no podía confiar en nadie. ¿Él se sintió verdaderamente valorado? No.

¿Siendo famoso hace a una persona más valiosa que otra? Ciertamente la gente se amontona alrededor de una celebridad, deseando su autógrafo, esperando estar cerca de sus famosas sonrisas, soñando ser fotografiados con ellos y anhelando ser parte del glamor que parece rodearles a ellos. La gente menos famosa es ignorada en una multitud.

Entonces parece que la gente famosa es más valorada. Sin embargo, de nuevo, ellos no siempre se sienten valorados por lo que son. La estrella del Rock Kurt Cobain que tenía fama y fans, que alguien desearía, se quitó su vida. ¿Piensas que él se sintió realmente valorado? No.

En el colegio, las personas pueden ser valoradas por merecimientos atléticos, por tener la mejor ropa, zapatos, mochilas, la figura y/o mejor cuerpo desarrollado, hermoso cabello, manejar un buen carro, etc. Pero, otra vez, estas no son las fuentes verdaderas del valor de una persona. Aún cuando tome, largo tiempo, para realizarlo, esas cosas no duran y no crean la propia autoestima. Siempre hay algo que falta.

¿De donde viene nuestro valor? ¿Cómo podemos sentir nuestro propio valor? Cuando hablamos acerca de valor, y en particular, de nuestro propio valor, hay 3 términos que son importantes conocer y entender.

Un término es “valor intrínseco” esto significa que una persona lo tiene de forma natural o innata. Un segundo término empleado para describir el valor de una persona es el “valor objetivo”, es decir, lo que las otras personas ven de cómo una persona contribuye a la sociedad eso hace a la persona valiosa. Un tercer término es “valor interno”, o el propio sentido de valor de la persona. Esto esta relacionado en cuán resuelta se siente una persona en su vida.

Valor Intrínseco
Las naciones democráticas enfatizan el valor intrínseco o natural de una persona. Dicen que el ser humano es valioso simplemente porque él o ella es humano. Dichas sociedades se basan en la idea de que a pesar de la raza, color, creencia, género o riqueza, todos los seres humanos tienen el mismo valor intrínseco o natural por el hecho de ser humano. Por esta razón, cada ser humano tiene ciertos derechos que son protegidos por la ley. A cada persona le es permitida la igualdad en pronunciarse por medio de las elecciones porque todos son considerados valiosos. Esto se debe al valor “intrínseco o adquirido” del ser humano; este valor es el mismo para todos.

Los psicólogos afirman que el valor humano intrínseco puede ser visto, científicamente, a través de la observación. Cuando un bebé nace, llora y espera ser amado, cuidado, alimentado y asistido. El bebé nace, esperando que el mundo lo trate como si fuera valioso e importante. Por eso, los seres humanos tienen un sentido natural de que son valiosos, y dignos de ser amados y cuidados; ellos no tienen que hacer nada para que emerja este valor y mérito. Es edificado en ellos.

Valor Realizado, por lo que una Persona Hace
Los seres humanos, también, sacan valor de lo que hacen. Esto se llama “valor objetivo” por que los demás afirman el mérito de sus acciones. Alguien que es buen cantante se siente valorado cuando la gente le aplaude. Alguien que obtiene buenas notas y se le ofrece una beca para asistir a una buena universidad se siente valorado o digno ya que sus esfuerzos son recompensados. Una persona que realiza bien su trabajo (por humilde que sea) se siente valorada cuando los demás aprecian el esfuerzo realizado. ¿A caso no sientes un sentido de valor cuando alguien te da ya sea un cumplido o un agradecimiento por haber hecho algo muy bien? Estas sintiendo tu “valor objetivo”.

También es posible que una persona se sienta valiosa por lo que hace, aun cuando los demás no lo aprecien. De hecho, algunos de los grandes personajes de la historia recibieron mucho rechazo u oposición durante sus vidas. Fue solo más tarde que las personas reconocieron la grandeza de sus obras. Tales personajes perseveraron en hacer grandes cosas, porque sabían que estaban haciendo grandes contribuciones a la humanidad.

Valor Interno
El más grande sentido de valor y dignidad, vienen de lo interno de la persona y surgen con más fuerza con el fin de hacer cosas por los demás. Cuando ayudamos a alguien, naturalmente nos sentimos bien con nosotros mismos y por lo que hicimos. Nuestro sentido de nuestro propio valor crece dentro de nosotros y afirma cada parte de nuestro ser. Nos sentimos útiles y necesarios. Nos sentimos con energía y con propósito. Queremos hacer más para experimentar la alegría que nos inunda cuando realizamos algo que beneficia a los demás. Piensa en la última vez que ayudaste a un amigo que requería de tu ayuda. ¿No sentiste después un sentido de alegría y felicidad?

Nancy dice:
“Estaba tan deprimida un día después de clases, era una tarde lluviosa. Había obtenido una mala nota, y tendría una mayor dificultad con mi mamá. Me sentía fatal, luego cuando estaba revisando mi correspondencia, note que la Presidenta del Consejo Estudiantil me había escrito. Me recordó que yo había prometido hacer un gran póster para contribuir a un acto de caridad. Íbamos a ayudar a la gente pobre de nuestra comunidad por medio de recaudar fondos. Bien, una vez que hice aquel póster, parece que todos mis problemas se fueron. Me sentí llena de vida y de esperanza; pensé ´¡yo puedo hacer algo!`. Fui y le di un beso a mi mamá, y pensé que debía ir a conversar con mi profesora para mejorar mis notas. De pronto, tuve toda la energía del mundo. Sentí una enorme alegría”.

Nunca debemos perder la parte de nuestro valor intrínseco como seres humanos, como también el valor intrínseco de otros seres humanos. Al mismo tiempo, sólo nuestro valor intrínseco no nos hará profundamente felices o satisfechos. Necesitamos alcanzar cosas, cumplirlas y especialmente necesitamos ayudar a los demás. Genuinamente llegando a ayudar a alguien, hacer la vida un poco mejor a los demás, animar a un ser humano decaído, hace que nuestros corazones se llenen de verdadera alegría. Entonces, queremos hacer más por el mundo. Sentimos que deseamos gastar cada minuto ayudando a los demás. Nuestras vidas se tornan con significado y propósito. Sentimos que somos necesitados, queridos y que podemos utilizar nuestros talentos y habilidades para hacer una valiosa contribución al mundo.

Dos grandes películas exploran el valor de un ser humano
La famosa película: “El tercer hombre” es la historia de un corrupto hombre de negocios llamado Harry Lime, él vendía medicamento adulterado a los hospitales, después de la Segunda Guerra Mundial con fines de obtener más ganancias. Los resultados de esta medicina fueron desastrosos, muchos niños se enfermaron o murieron por esta causa. Cuando un amigo le preguntó cómo puede hacer victimas a la gente con el fin de obtener ganancias. Lime dijo; “¿Victimas?, no seas melodramático”.

Él y su amigo estaban en la parte alta de la rueda panorámica, él indicó a su amigo que mirará abajo a la gente que está en el suelo. Se ven como puntos desde esta altura.

“Mira abajo”, dijo Harry Lime. “¿Realmente sentirías alguna pena si uno de esos puntos dejaran de moverse para siempre? Y te ofreciera 20.000 libras por cada punto que se detiene, ¿realmente, tú hombre maduro, me dirías que guarde mi dinero? o ¿calcularías cuantos puntos podrías ganar, a 20.000 cada uno?

Harry, por sus palabras demuestra que tiene un corazón criminal hacía la gente, incluyendo niños inocentes, que son sólo “puntos”, desde la distancia. El único valor de ellos es para él cuanto dinero puede obtener de ellos.

Otra gran película: “La lista de Schindler”, también explora el valor del ser humano. El director Steplen Spielberg, un simpatizante de la película “El tercer hombre” también tiene a 2 personajes discutiendo el valor humano y el dinero desde lo alto. Los 2 hombres están parados en un balcón. Uno de ellos, Goeth, un comandante nazi de un campo de concentración judío. Él otro, Oscar Schindler, un propietario de una fábrica que tiene empleados judíos y ha llegado a valorar su humanidad. Quiere rescatar a muchos judíos como pueda de ser asesinados por los alemanes, y decide negociar con Goeth por sus vidas.
Schindler dice que va pagar una cierta cantidad de dinero por cada uno si pueden ser salvados al venir a trabajar para él en su fábrica.

Goeth: (perplejo) ¿Tú quieres a esa gente?
Schindler: Esa gente, mi gente. Yo quiero a mi gente.
Goeth: ¿Quién eres, Moisés? ¿Por favor, qué es esto? ¿Dónde está el dinero en esto? ¿Dónde esta la estafa?...
Schindler: Para mi es bueno. Yo les conozco. Soy familiar con ellos, no tengo que entrenarlos. Es bueno para ti. Te compensare…
Goeth: … De alguna manera me estas estafando.
Schindler: Mira, todo lo que tienes que hacer es decirme cuál es el valor que quieres. ¿Cual es el valor de una persona para ti?
Goeth: No, no, no, no. ¿Cual es el valor para ti?

¿Cual es el valor de un ser humano? Para un hombre como Schindler un ser humano es de gran valor. De hecho, debido a que él valoraba la vida humana, en la vida real Schindler estaba listo a dar todo su dinero para comprar a los alemanes a los judíos que conocía. El real Schindler rescató a más de 1.000 judíos que podían morir en manos de los nazis, por su creencia en el valor intrínseco de la vida humana.

Además, el valor intrínseco del ser humano es una razón por la cual debemos servir a los demás y tratarlos con honor y dignidad. Cuando lo hacemos, eso afirma nuestro propio sentido de valor. A través de valorar a los demás encontramos nuestro propio valor.

Uno de los ejemplos más famosos de alguien que reconoce el valor interno de cada ser humano, es la Madre Teresa. Considerada como Santa por la gente de diferentes religiones, ¡e incluso por aquellos que no profesan ninguna religión! La Madre Teresa sintió que era más importante servir a los “más pobres de todos”. Ella fue a las calles de Calcuta, India, y ayudó a la gente que moría en los arroyos porque no tenían a donde ir. Algunas veces, las ratas estaban mordiendo los pies de la gente, cuando los encontró. La gente era pobre, sucia, mal oliente y enferma. Pero, la Madre Teresa nunca se disgustó por eso. Ella veía el valor interno de ellos y los ayudó con camas con sábanas limpias y frescas, les dio medicina, agua y cuidados que les podía proporcionar.

Mediante esto, la misma Madre Teresa se volvió valorada a través de todo el mundo. Ganó el Premio Nobel de la Paz. Es la “persona más admirada”, personas que nunca la conocieron la llaman “Madre” y son conmovidas hasta derramar lágrimas por la historia de sus sacrificios de amor por el beneficio de los demás.
¿Tuvo la Madre Teresa un fuerte sentido del propio valor o el valor interno?
Cuando el Papa le dio un carro como regalo, ella lo vendió y dio el dinero a los pobres. Cuando el importante Comité del Premio Nobel la invitó a hablar en un banquete para recibir el Premio, ella pidió cancelar el banquete y utilizar el dinero en los pobres. Solo una persona de extrema propia confianza, convencida en su propio valor podría ser tan firme.

Una advertencia final: En cualquier momento que sientas que tu vida no vale, busca a alguien quien es menos afortunado que tu y ayúdala porque, al ser un ser humano decaído, él o ella tiene valor. Entonces ambos, él y tú, resplandecerán con un sentido de valor interno.

Cuestionario para Reflexionar
  1. ¿Qué dicen los psicólogos que es una prueba del valor innato de los seres humanos
  2. ¿Qué es “valor objetivo”?
  3. ¿Cuál es la mejor forma para sentir tu propio valor?
  4. En la película, el Tercer Hombre, y la lista de Schindler, ¿qué cosa material el hombre comparaba con el valor humano?
  5. ¿Puede el valor humano ser comparado con dicha cosa material? ¿Por qué si? ¿Por qué no?
  6. Describa un libro, que has leído o una película, que has visto, donde uno de los principales personajes pone un alto valor en la vida humana.
  7. ¿Quiénes son las 5 principales personas que conoces, quienes genuinamente pensaron en los demás antes que en ellas mismas?
  8. ¿Piensas que la Madre Teresa, era tonta al emplear su tiempo cuidando a las personas que agonizaban?
  9. ¿Qué sugirió hacer la Madre Teresa, con el dinero del premió y del banquete?

Reflexión: Valor Interno
Piensa y describe una ocasión cuando ayudaste a alguien, ¿Cómo te sentiste después? ¿Cómo se sintió la persona?