Todos queremos amar y ser amados. De una forma u otra, el amor ocupa nuestra mente a diario en las diferentes áreas. Quizá el amor es el tópico más escrito por la poesía, las canciones y las historias.

¿Por qué nos preocupamos tanto acerca del amor? El amor es algo que tiene el potencial de darnos gran satisfacción y real felicidad. Todos soñamos en el amor que llenará nuestras vidas con alegría y durara para siempre. ¿Habrá alguien, en lo profundo de su ser, que no desee esa clase de amor?

Al mismo tiempo, el amor parece ser extremadamente impredecible y misterioso. La mayoría de las historias y canciones acerca del amor, no hablan sobre las alegrías del amor, hay muchas canciones y poemas de un amor perdido, de un amor infiel, de la búsqueda por amor, de enamoramiento y rompimiento. Esto significa que el amor no siempre es fácil de entenderlo o conservarlo.

Aprendiendo Acerca del Amor
De cualquier modo, ¿qué es el amor? Muchas personas están muy confundidas sobre el amor. Se preguntan: ¿Es el amor algo que puedes deliberadamente encontrarlo, o tienes que esperarlo que venga hacía ti? ¿Están algunas personas destinadas a encontrar el amor y otras no? ¿Cómo puedes saber si ya lo has encontrado? ¿Existe tal cosa como el amor verdadero?

Miremos al amor. Una de las primeras cosas que notamos es que para que el amor exista requiere una relación entre dos o más personas. Requiere un “otro” además del “yo”. Por eso, hay algo en el amor que requiere altruismo: El amor siempre involucra a alguien más que a nosotros mismos.

Cuando una persona da amor a otra, crea un deseo, dentro de la otra persona, de retornar ese amor, se produce un circuito, como de la electricidad. Esto puede crear un lazo que ningún lado quiere romperlo. Eventualmente, el vínculo creado entre dos seres se vuelve tan fuerte que ninguna fuerza, en el universo, puede romper. En este caso, la pareja se convierte en un solo ser. No pueden imaginar otra cosa que estar juntos en amor.

¿Por qué un circuito de amor, producido, en ocasiones se rompe? El individualismo se interpone en las relaciones de amor, cuando deberían estar enfocados en la otra persona; es así como el circuito –y el corazón– se rompe.

La forma más elevada y madura del amor es el altruismo. Es el amor que da sin esperar nada a cambio. No cambia por el hecho de no haber obtenido algo en recompensa. Desde luego que todos deseamos recibir amor, pero una persona madura se enfoca más en dar que en recibir. Tal amor es incondicional.

Los seres humanos añoran por un amor incondicional. Al experimentar el amor incondicional, nos da un sentido de profunda paz, seguridad, valor y bienestar. Esta clase de amor nos dice que somos amados por lo que somos sin tener que hacer nada por conseguirlo. Somos amados no porque reunimos ciertas condiciones, sino simplemente porque tenemos el valor como seres humanos.

En una atmósfera de amor incondicional podemos sentirnos libres de aflorar nuestro potencial único, sin temor de perder aquel amor que significa tanto para nosotros. El amor incondicional hace posible que creamos en nosotros mismos, que sintamos que somos valorados y somos buenos. A pesar de afirmar como somos, el amor incondicional también nos inspira a ser y hacer más.

El amor incondicional generalmente se lo ve en el amor paternal. Los padres que realmente aman no se detienen a calcular cuánto han dado a sus hijos y deciden que ya es suficiente, aman a sus hijos simplemente porque ellos son sus seres queridos y quieren darles todo lo que pueden para que tengan una buena vida. Esta clase de amor no conoce límites, los padres trabajarán día y noche por el bienestar de sus hijos.

Sin embargo, la forma del amor condicional es también necesaria para que se de el crecimiento. Los padres también dan amor condicional a sus hijos.

Como niños, a menudo sentimos que el mundo se mueve a nuestro alrededor. Es natural que los bebés y los infantes estén más centrados en sí mismos que los niños mayores. Necesitan estar en el lugar de recibir amor y cuidado, necesitan a aquellos que son mayores y más desarrollados para que hagan cosas por ellos.

Pero, a medida que los infantes crecen, se espera algo de ellos. Aprenden a adquirir responsabilidades pequeñas. Aprenden que no pueden actuar de cualquier manera que quieran sin tener consecuencias. A medida que aprenden a tomar responsabilidades, reciben aprobación y aprecio de sus padres. Si no lo hacen, serán castigados o disciplinados. Esto es amor condicional.

El amor condicional es guiado por principios y expectativas, es una faceta importante del amor. Si realmente amamos a alguien, naturalmente, queremos que hagan cosas buenas y que se sientan felices acerca de la vida. Los padres dan a sus hijos amor condicional para guiarlos y alentarlos a actuar de manera que puedan experimentar esta alegría; siempre será por el bienestar de los hijos.

Desde luego, el amor condicional puede ser mal usado y ser dañino, en especial si es la única clase de amor que experimentamos. El amor que es demasiado condicional puede dejar un sentimiento de amargura, de que no somos amados por lo que somos, sino solo cuando actuamos para complacer a la otra persona. Esta clase de amor puede ser manipulado y controlado. En vez de sentirnos libres de ser nosotros mismos podemos sentir que nunca estaremos a la expectativa.

El eficaz amor condicional es altruista. Es dar por el bienestar del crecimiento y desarrollo del niño o del adolescente para que sea lo mejor que puede, para completar el potencial del niño(a) para que tenga una vida plena.

Amor Verdadero
El amor verdadero es un amor altruista. Siempre es para el bien de la otra persona. El amor verdadero puede ser condicional o incondicional.

El amor condicional de un amigo puede ser amor verdadero: “No seguiré contigo, al menos que abandones las drogas. Me preocupo mucho de ti que no quiero verte destruyéndote a ti mismo. Vas a tener que hacer una elección: las drogas o yo”. Este amor es por el beneficio de la otra persona y es dar pensando en el otro. Es amor condicional pero verdadero, porque es para el beneficio del crecimiento y bienestar de la otra persona.

Un amigo que permite al otro amigo hacerse daño a si mismo, no está demostrando amor verdadero, aunque parezca amor incondicional al aceptarle bajo cualquier circunstancia. Este amigo esta diciendo en realidad: “Yo te detendré que te lastimes, simplemente no me abandones”.

El amor verdadero busca el bienestar y el beneficio de la persona amada, aún a riesgo de si mismo. Puede ser condicional o incondicional.

Amor Centrado en sí Mismo
El amor centrado en si mismo es diferente. Es tan común, parece casi normal. Sin embargo, no lo es.

Las personas se casan por que piensan que se aman, pero después de un tiempo se divorcian. Si el amor verdadero estuviera realmente presente, ¿podría simplemente desaparecer? A través de amargas experiencias, muchas personas han llegado a aprender que hay una gran diferencia entre el amor genuino y aquel que a menudo es pasajero en nuestro mundo.

¿Susana y Jed – Amor eterno?
Susana, una chica de décimo de básica, habla de su relación con Jed: “Pensé que amaba a Jed. Hablamos de casarnos. Nos llevamos bien. Pensé que era tan maravilloso.

Luego, empezó a engordar. Al principio, no me importaba pero después engordo demasiado. Me sentía avergonzada que me vieran con él, especialmente porque yo trabajaba duro en mantenerme delgada. Todas las cosas que me gustaban de él ya no me parecían importantes. Empecé a enojarme y a estar impaciente con él y finalmente terminamos.

Jed, perdió peso durante el verano y se veía muy bien el siguiente año. Pero para ese tiempo había perdido interés en él. Me di cuenta que todas las cosas que amaba de él, no fueron tan fuertes como pensé.

Fácilmente podemos dejarnos llevar por el amor centrado en nosotros mismos. La motivación detrás del amor, centrado en uno mismo, es cumplir solo nuestros propios deseos y necesidades, en vez de estar considerando realmente al otro, pero esta motivación puede estar muy a fondo. Incluso, la persona no puede estar consciente que es así cómo esta “amando” al otro.

El amor centrado en uno mismo dice cosas como:
“Te amaré mientras me hagas sentir bien”.
“Te amaré mientras tengas sexo conmigo”.
“Te amaré mientras gastes el dinero conmigo”.

Cuando dos personas están en una relación, cada una espera que sus deseos y necesidades sean cumplidos por la otra parte, en lugar de pensar que deben dar al otro, esa relación eventualmente fracasará. Este principio es difícil de verlo, especialmente al principio del romance, donde todo parece ser perfecto. En esas ocasiones, tocados por la apariencia del amor, es difícil ver las cosas como realmente son. Debido a que la motivación de la relación está centrada en uno mismo, el verdadero cumplimiento y satisfacción nunca llegan. Tarde o temprano la relación se termina lamentablemente. Aunque nadie quiere dicho amor, a menudo nos encontramos atrapados en él y somos lastimados.

Es fácil ser engañado por un amor centrado en sí mismo. Nuestros sentimientos emocionales y sexuales son fuertes y nos atrapan. Se siente como amor verdadero. Pero cuando lo miramos profundamente dentro de nuestros corazones o en el corazón de la otra persona, a menudo vemos presente el amor centrado en sí mismo. Lo que realmente queremos de la persona que “amamos”, es un espejo que nos refleja. En realidad nos importa muy poco la otra persona, más nos interesa la forma cómo él o ella nos hace sentir.

Debido a que el amor centrado en sí mismo es tan decepcionante, es importante no estar involucrado físicamente, hasta que ambas personas estén listas para hacer un mutuo compromiso permanente en el matrimonio. Sino, la excitación sexual nos impide ver la naturaleza real de la relación y terminamos con los corazones destrozados.

Los científicos han descubierto que las personas buenas y gentiles, que aman, en general, a las personas de forma desinteresada tienen matrimonios más felices, duraderos y de amor. Los años de la adolescencia es también para aprender como desarrollar un amor altruista hacía los demás, para que seas mejor en amar a la persona especial con quien compartirás tu vida. Esto significa no concentrarse en una relación romántica, sino en aprender a amar a toda clase de personas, ancianos, niños, primos, amigos, compañeros, miembros de un movimiento, vecinos y conocidos. Entonces, estás construyendo las “reservas del amor verdadero” en tu corazón que te ayudará a adquirir un mejor matrimonio y lleno de amor.

La Importancia de la Familia
Uno de los mejores lugares para aprender el amor verdadero es en la vida de la familia. Como niños y adolescentes, nuestra vida es para aprender lo que es el amor y crecer en nuestra habilidad de amar verdaderamente. Esto toma tiempo. A través de nuestra familia tenemos el terreno de entrenamiento ideal para aprender sobre el amor. Si te detienes por un momento y piensas acerca de tu propia familia, empezarás a reconocer algunas de las lecciones de amor que has aprendido de ellos.

En el próximo capítulo examinaremos en detalle el rol de la familia como la “escuela del amor”. Mientras más la familia nos rodee con la atmósfera de su amor incondicional, es mucho mejor para nosotros.

Los adolescentes que no se sienten amados y cuidados, son más vulnerables en sus relaciones con los demás, tienden a establecer relaciones, buscando amor y siendo presa fácil de aquellos que toman ventaja de ellos. Están tan desesperados por amor que no ven la motivación de los demás que les ofrecen su “amor”, pero que en realidad no se preocupan de ellos.

Una de las razones por la cual la juventud continua cometiendo equivocaciones en el amor, se debe al fracaso de sus familias en proveerles experiencias perdurables de amor genuino.

Para los adolescentes que han tenido pobres experiencias familiares, deben buscar a otros parientes, abuelos, amigos, maestros e instituciones de la comunidad para que les ayuden a establecer el ideal del cuidado por los demás. Existen Iglesias, Asociaciones de Jóvenes Cristianos, Clubs de Jóvenes y grupos bibliotecarios para ayudar a las personas. Fueron fundadas para cuidar a los demás, sin pedir nada a cambio. Son fundadas en amor verdadero e incondicional.

Al saber que somos amados, sentimos que no debemos “ganar” el amor de los demás. Es decir, no tenemos que realizar ciertas cosas para que alguien nos ame, como comprarle zapatos de última moda, jeans o celulares. Además, no tenemos que hacer cosas que no queremos hacer, como tener sexo con alguien o probar drogas, solamente para ser amados. Podemos ser libres para convertirnos en lo que debemos ser; entonces, podemos emplear nuestro tiempo para desarrollar nuestro carácter, que será la base para el amor que seremos capaces de dar y recibir en el futuro.

Cuestionario para Reflexionar
  1. El título de este capítulo es: “Amor Verdadero, el Valor más Grande”. ¿Piensas que el amor es la cosa más importante en la vida?
  2. ¿Cómo definirías al amor?
  3. ¿El amor es solo un sentimiento, o es algo más?
  4. ¿Cuáles son las características del amor?
  5. ¿Explica la diferencia entre amor condicional e incondicional?
  6. ¿En qué situaciones el amor condicional sería bueno para alguien?
  7. ¿En qué situaciones el amor condicional sería dañino?
  8. ¿Por qué al amor algunas veces nos trae penas y tristezas?
  9. ¿Cuál es la diferencia entre el amor verdadero y amor falso?
  10. ¿Por qué parece ser tan difícil practicar el amor verdadero?

Ejercicio de Reflexionar: “Practicar el Amor Verdadero”
Crea un personaje de ficción que es capaz de practicar el amor verdadero. ¿Qué clase de carácter tiene él o ella? ¿Cómo él o ella expresa el amor? Trata de crear este personaje con todos los detalles que puedas. ¿Hay alguien que conoces que es cercano a este tipo de persona?

Ejercicio: Canciones de Amor
Piensa en tres canciones populares que conozcas acerca del amor. Escribe por lo menos algunas expresiones de estas canciones. ¿Son canciones que hablan acerca del amor incondicional? ¿Amor condicional? ¿El cantante está cantando acerca del amor verdadero o del amor centrado en sí mismo? Analízalo.