Los animales estaban disfrutando un día luminoso y soleado en el prado. Una liebre (la cual se parece a un conejo grande) estaba hablando en voz alta a los otros, jactándose sobre cuán rápido puede correr.
“Yo soy el animal más rápido en el prado”, se jactó. “¡Soy más rápido que cualquiera de ustedes! ¡Puedo vencer a todos ustedes en una carrera!”
Mientras tanto, una tortuga andaba despacio en el camino. Cuando la liebre miró a la tortuga, ella empezó a molestarla.
“¡Tú eres tan lenta! Eres el animal más lento en el prado. ¡Ja! ¡Ja! ¿Cómo llegarás, alguna vez, a dónde quieres ir?”
La tortuga contestó tranquilamente: “Apuesto que si competimos, yo te ganaré.” La liebre empezó a reír. “¿Estás bromeando?” La tortuga dijo: “No, no lo estoy. Vamos a hacer una carrera, desde este árbol hasta el río.”
Bueno, el río estaba aproximadamente dos kilómetros, a través del camino. ¿Cómo podría, la tortuga, pensar que ella pudiera ganar esta carrera?
Los dos animales estaban de acuerdo con la carrera, y cuando estaban colocados lado a lado, el búho gritó tres veces. ¡La carrera empezó! Por supuesto, la liebre, rápidamente saltó, alejándose, a través del camino; mientras la tortuga, lentamente se arrastraba. Pronto, la liebre, llegó a una colina cubierta de hierba.
“Estoy muy, muy adelante," ella pensó a sí misma. “Creo que descansaré un rato en esta colina. ¡Aquella tortuga es muy lenta! Ella, nunca me vencerá.” La liebre se arrojó sobre las suaves hierbas y tomó una siesta.
La tortuga, no se paró a lo largo del camino. Sólo se mantuvo andando despacio, mientras la liebre dormía, cómodamente, bajo el árbol. ¿Quién piensan que llegó primero al río?
¡La tortuga! La liebre se despertó, en el momento en que la tortuga subía en la orilla. “¡Oh, no, voy a perder la carrera!” ella gritó en la incredulidad. ¡Los animales, en el prado, nunca olvidaron ese día de la carrera entre la tortuga y la liebre!

Objetivos del plan de la lección

Cognitivo: Los estudiantes aprenderán que, aun cuando una persona no es tan fuerte o lista como los demás, si él o ella intenta lo mejor, puede tener éxito y aun hacerlo mejor que aquellos, quienes tienen más habilidad. La cosa más importante, para ellos, es recordar el intentar hacer lo mejor de sí mismos.Afectivo: Los estudiantes sentirán esperanza sobre sí mismos y sus habilidades. Sentirán más confianza para intentar las cosas que son difíciles para ellos.Conducta: Los estudiantes llenarán “Tarjetas para Intentar” cuando intentan hacer algo difícil para ellos. Ellos se entrenarán mutuamente. Ellos recitarán: “Si al principio no logras éxito, intenta e inténtalo de nuevo.”

Sesión de clase 1
Materiales necesarios:
  • Caja de cartón con una abertura en la parte superior
  • Índice u otras tarjetas blancas

Lea el cuento, a los estudiantes, con voz alta. Luego, guíe una discusión basada en las líneas de las siguientes preguntas:
  • ¿Estaban sorprendidos que la tortuga venció a la liebre en la carrera?
  • ¿Por qué la liebre perdió la carrera, aun cuando era más rápida?
  • ¿Cómo piensan que se sintió la liebre después de haber perdido?
  • ¿Cómo piensan que se sintió la tortuga?
  • ¿Piensan que los otros animales estaban sorprendidos?
  • En el inicio del cuento, la liebre estaba jactándose. ¿Qué significa esa palabra?
  • ¿Cómo nos sentimos, cuando alguien está jactándose que es mejor que nosotros?
  • ¿Cómo, la tortuga, contestó la jactancia e insultos de la liebre?
  • ¿Piensan que la tortuga sabía que la liebre iba a tomar una siesta?

Mencione que la tortuga probablemente no sabía que la liebre iba a tomar una siesta, pero, de algún modo, creyó en sus propias fuerzas para ganar la carrera, yendo despacio pero estable.
Mencione que este cuento puede ayudarnos a intentar hacer las cosas que son difíciles, para nosotros, cosas que, algunas personas pueden pensar que no podemos hacer. ¡Pero, si intentamos despacio y establemente, quizás podemos hacerlo!
Muestre a los estudiantes, la caja de cartón y las tarjetas. Diga: “Vamos a recordarnos a nosotros mismos, de este cuento, cuando estamos pasando dificultades al hacer algo aquí en la escuela. Vamos a decir que no podemos saber cómo escribir una palabra o calcular. ¡Podemos decirnos, vamos a INTENTARLO! En realidad, pondré una caja de tarjetas blancas aquí y las llamaré `Tarjetas para Intentar.´ Cuando no pueden escribir una palabra o calcular, inténtenlo, primero, en la `Tarjeta para Intentar,´ luego, muéstrenmelo y les ayudaré.”
Ubique en la caja de Tarjetas para Intentar, papeles blancos como del tamaño de una tarjeta índice, para que sea accesible a los estudiantes.
Si los estudiantes no son muy avanzados en escribir o calcular, explique que, usted hará una “Tarjeta para Intentar,” para alguien a quien ve que está intentando hacer algo difícil. Escribirá su nombre en la tarjeta y hará un dibujo de una tortuga. ¡Cualquier persona que tenga más “Tarjetas para Intentar,” en el final del periodo, ganará!

Sesión de clase 2
Los estudiantes podrían intentar recontar el cuento, usando diferentes animales tales como: un escarabajo y una abeja, un mono y un perezoso o un elefante y un leopardo. Otra opción sería para que los estudiantes actúen el cuento, mientras usted narra una vez más.
Pida a los estudiantes para que piensen en algo que es difícil de hacer; pero, si lo intentan, podrían hacerlo. Mencione que podría ser muy simple, algo como ser capaz de escribir una palabra correctamente, coger una pelota o dibujar un dibujo de un gato. Vea si hay un estudiante en la clase, quien, estas cosas difíciles las hace fácilmente y empareje a alguien, quien necesita ayuda, con él o ella. El que necesita ayuda es la “Tortuga” y el que ayuda es la “Liebre.” ¡Advierta a las “Liebres” para que no se jacten, su “Tortuga” podría concluir siendo mejor de lo que ellos son! Deles algún tiempo de la clase para que hablen juntos, sobre como las cosas difíciles son hechas, donde las “Liebres” dan consejo a las “Tortugas.”
Pregunte a los estudiantes si han escuchado el dicho: “Si al principio no logras éxito, intenta e inténtalo de nuevo.”
Pídales que le ayuden a definir lo que significa. Explique que Tomás Edison, quien inventó la bombilla, dijo que él falló cientos de veces para hacer el trabajo de la bombilla. La razón por la cual él, pudo tener éxito y se convirtió en un inventor famoso, fue debido a que él “intentó e intentó de nuevo.” ¿No están los estudiantes alegres, por tener luz en la noche? ¿No es bueno el intentar e intentarlo de nuevo? Haga que los estudiantes reciten este dicho hasta que lo memoricen.
También, puede hablarles la historia de Roberto Bruce de Escocia. Roberto había sido vencido en la batalla contra sus enemigos, muchas veces y estaba dispuesto a rendirse. Mientras estaba sentado tristemente en una cueva, él vio una araña. La araña estaba intentando tejer su red, pero, para hacerlo, la araña tenía que saltar un espacio extenso. La araña falló una y otra vez, pero, ella se mantenía intentando. Roberto pensó: “¡Si una pequeña araña puede mantenerse intentando tantas veces, yo, puedo mantenerme luchando!” Y se levantó y salió para ganar la batalla.
¡Mencione que, aunque alguien esté atrás, al inicio y no ganará la carrera, si ese alguien sólo se mantiene intentando, él o ella, exactamente, podría ganar!