Un granjero, ya mayorcito, tenía varios hijos. Él amaba mucho a sus hijos, pero ellos siempre discutían. No podían estar de acuerdo en nada y no sabían cómo trabajar juntos. Por esta razón, el trabajo que necesitaba ser realizado en la granja no era hecho. Los animales no eran alimentados, las verduras no eran cosechadas y las vacas se pasaban a través de la cerca, debido a que había un hueco en ella.

El granjero estaba muy preocupado, así que él inventó un plan para darles una lección a sus hijos y enseñarles por qué es necesario mantenerse unidos.
El granjero reunió a sus hijos y puso un manojo de varas atado, muy fuertemente, en frente de ellos.
Y él les dijo: “quiero ver si son capaces de romper este manojo de varas.”
Aunque ellos eran muy fuertes, cada hijo fracasó en romper el manojo de varas. Cada uno agarró el manojo y lo intentó, hasta que el sudor salía de sus rostros; pero, ninguno de ellos pudo hacerlo.
Al final, el granjero, desató el manojo de varas y entregó las varas a sus hijos, una a la vez. Entonces, ellos las quebraron fácilmente, hasta que todas fueron rotas.
¿Ven ustedes? preguntó el granjero a sus hijos. “Si ustedes se mantienen unidos, atados fuertemente con amor, nadie romperá esta familia o destruirá la granja. Pero, si están separados y divididos, cada uno peleándose con el otro, serán destruidos y rotos fácilmente.”

Objetivos del plan de la lección

Cognitivo: Los estudiantes entenderán el valor de la unidad.Afectivo: Los estudiantes querrán construir fuertes relaciones de unidad para sentir seguridad y firmeza.Conducta: Los estudiantes participarán en una actividad práctica que muestre la fuerza de la unidad. Los estudiantes harán un ejercicio, requiriendo el trabajo en equipo. Los estudiantes diseñarán una manera cooperativa para alcanzar, juntos, un objeto.

Sesión de clase 1
Materiales necesarios:
  • Varas -- varas reales o de artesanía

Lea el cuento a los estudiantes. Luego, hágales actuar el cuento. ¡Este es un buen cuento para actuar! Se necesita que esté un granjero y sus tres hijos. Los otros niños pueden ser los animales, que no están siendo cuidados, al inicio del cuento y están tristes. Usted puede narrar el cuento, mientras los niños lo actúan. Permita que los niños, realmente, rompan las varas después de que primero, hayan intentado romper las varas unidas, cada niño, en el aula.
Explique, que cuando las personas se mantienen unidas, se apoyan y se ayudan mutuamente, ellas son más fuertes que cuando están solas y apartadas.
Esta es una actividad divertida: cada estudiante tiene un(a) compañero(a) y se sientan en el suelo, cruzando los brazos de espalda a espalda. Tienen que empujarse con la espalda de cada uno para levantarse. Mencione que esto es difícil para hacerlo, pero a través de mantenerse unidos, podrán lograrlo.

Sesión de clase 2
Repase el cuento de nuevo. Pregunte a los estudiantes:
  • ¿Se recuerdan el cuento sobre el granjero, sus hijos y el rastro de varas?
  • ¿Qué sucedió?
  • ¿Qué aprendieron los hijos, al final?”

Anuncie que hoy, en la clase, se va a jugar un juego de trabajar juntos para lograr algo. Recuérdeles que cuando las personas trabajan juntas para lograr algo, eso se llama “cooperación.”
Haga que los niños estén de pie, lado a lado, en una línea o en un círculo, separados lo suficiente para que todos puedan, cómodamente, tomarse juntos las manos. Explique a los niños que su trabajo es llevar un objeto (una pelota, un pedazo de fruta o una vara), desde aquí hasta allá –del inicio de la línea al otro lado de la misma–, o del inicio del círculo al final del mismo.
Pida a los estudiantes algunas sugerencias de cómo cumplir esto. Afortunadamente, alguien sugerirá la idea de una cadena humana. Si un estudiante dice: “Podemos rodar el objeto o lanzarlo”; dígale que eso funcionaría; pero, sería mejor hacerlo de una manera, en donde todos los estudiantes ayuden a llevarlo hasta la línea final. Manténgase dándoles consejos, hasta que ellos logren la idea para formar una cadena humana.
Dígales, que medirá el tiempo para ver cuan rápido pueden hacerlo sin dejar caer el objeto. Ellos pasarán el objeto de persona a persona, hasta que alcance la línea final. Si se cae, tienen que empezar todo de nuevo. Recuérdeles, la necesidad de ayudarse mutuamente, todo lo posible que puedan, para que nadie deje caer el objeto.
Después de la primera carrera, dígales, cuáles fueron sus tiempos y pregúnteles cómo pueden batir su tiempo la próxima vez. Aliénteles a pensar cooperativamente. Hágales pasar el objeto, dos veces más y compare los tres tiempos. Afortunadamente, la última carrera será la más rápida.
Felicíteles, en sus éxitos y pregúnteles:
  • ¿Qué hicieron todos para hacer que esto suceda? ¡Cooperar!
  • ¿Cómo se sintió? ¡Maravilloso!
¡Dense mutuamente la mano!

Mencione que hay un refrán que dice: “Unidos nos levantamos; divididos, decaemos,” Explique: “Todos nos mantenemos unidos y trabajamos juntos, nos levantamos fuertemente. Si nos disolvemos y peleamos será más difícil hacer las cosas, ¿no es verdad?”